Sólo quiero compartir algunas cosas que hago con los que las quieran ver y leer ^^ Escribir y publicar...
lunes, 9 de diciembre de 2013
viernes, 15 de noviembre de 2013
Un día gris, que se volvió violeta!! :) Gracias naturaleza
Hoy con dolor de pie y todo se me ocurrió salir al Museo de Bellas Artes...y bueno este fue el resultado del paseo. Sin duda los que me conocen sabrán porqué hay tantas fotos de estos arbolito de flores color violeta, disfruten! Y disculpen las últimas fotos que no son nada buenas u_u
Aquí un poco de Recoleta:
(Ya en el museo) Esto me recordó lo triste que andaba hoy u_u...
La chica hacia juego con el paisaje!!
Aquí un poco de Recoleta:
(Ya en el museo) Esto me recordó lo triste que andaba hoy u_u...
El retrato de aquí abajo es impresionante. La técnica que utilizó el artista para resaltar la expresión de la mujer le da un toque demasiado realista a la obra, era como si en cualquier momento ella me pudiera hablar.
La chica hacia juego con el paisaje!!
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Fiestas novembrinas, fiestas del vandalismo y el folclor
Querido blog, hoy desde la capital Argentina...quiero hablarte sobre mi bella ciudad...
No
sé cómo escribir y hablar de mi bellamente caótica Cartagena de Indias. Por
estos días se viven las festividades del 11 de noviembre, día en el que yo nací
por cierto y la ciudad se ve sumergida en el caos y la alegría por esos días,
aunque en realidad siempre está sumida
en el caos, sin embargo durante las fiestas de verdad es…MUY caótico. Aún
recuerdo que el 11 de noviembre del 2010
fue uno de los peores que haya vivido. Iba cruzando la avenida Venezuela cuando
un imprudente de esos que apoyan el dicho “en fiesta se vale todo”, apuntó a
mis ojos con su lata gigante de espuma, a la que de por si soy alérgica. ¿Qué
pasó? Cuando abrí los ojos, tenía un carro particular a medio centímetro de mis
piernas…el conductor se había detenido a tiempo para no arrollarme, claro…yo
automáticamente al recibir el disparo de espuma me detuve por el inesperado
ataque.
A
decir verdad todos mis 11 de noviembre no han sido completamente felices,
aunque esté siempre rodeada de mi familia, casi nunca me pueden visitar mis
amigos, porque no hay transporte ese día o porque estar muy tarde en la noche
fuera de casa en fiestas novembrinas es bastante peligroso L
Pero
bueno, no es de mi vida personal de lo que quiero hablar realmente, quiero
expresar mi pensar sobre eso de lo que muchos huyen y de lo que yo quisiera estar
cerca. No me hace feliz estar lejos por estas fechas, extraño el vaivén de las
guerras de bolsitas de agua, el sonido de los buscapiés, el escándalo en plenos
días de fiesta que hacen mis vecinos con música novembrina y claro, el sancocho
comunitario entre los vecinos de la calle, que cada día son más unos extraños
para mí, SÍ EXTRAÑO TODO LO QUE ODIAN. ¿Por qué? ¡No puedo explicarlo!, odio la
idea de que algún desconocido se me acerque, por supuesto odio aún más que un
desconocido pintado de negro o rojo o azul se me acerque amenazándome con que
si no le doy plata me manchará la ropa. Odio también salir y que alguno me tire
un buscapiés a los pies y mi jean termine lleno de agujeros. Odio que salga a
la calle bien vestida y alguien me moje porque “estamos en fiestas y si no te
gusta no salgas”, odio que tenga que ir con las ventanilla del bus cerrada
aunque me muera de calor porque en cualquier momento puede entrar como un misil
una bolsita de agua (sucia seguro), y no sólo eso, no te preocupas por la
ventanilla que tienes a tu lado, hay que preocuparse por todas porque por
cualquier agujero entra alguna, me maravilla la puntería y habilidad que han
desarrollado los cartageneros para eso. Confieso que una vez le tiré una bolsa
de agua (LIMPIA) a una buseta, está bien, no una…varias, pero luego me di
cuenta de lo mal que estaba eso y nunca más lo hice. Hay muchas más cosas que
odio de la época, pero también extraño reírme de los disfraces o “capuchones”
que salen sanamente a conseguir algo de dinero haciendo algún show divertido en
la calle y claro, también extraño burlarme de la gente acosada por los
populares y tradicionales “negritos”, claro, mientras no sea yo la acosada o
alguien de mi gente.
Cartagena
por esos días se vuelve festiva, alegre, ruidosa, alcohólica, sucia, pobre, el
recibo del agua de noviembre es el que más caro llega, el paisaje de los
cientos de bolsitas de boli vacías en las calles es muy habitual y ahora
también lo es ver muchas latas de espuma tiradas en el suelo.
Por
esos días también se impone una moda especial, la del guarda ropa viejo. Nadie
usa ropa nueva por esos días, y el que use, está condenado a ser mojado,
enmaicenado, convertirse en un pitufo, o llegar negro a su casa. Todos sacamos
el jean viejo y roto, la camiseta vieja y “esbembada”, lo único que le añadimos
es algo de personalidad, usamos pelucas, lentes raros, sombreros extraños…cualquier
cosa que aporte algo a la “moda novembrina”.
Sé
que ahora hay un decreto para prohibir muchas de las cosas que se volvieron una
costumbre cultural, sin embargo muchas de esas costumbres son delitos
disfrazados y al menos yo no los quiero tolerar de por vida, ¿por qué tengo que
acostumbrarme a algo que está mal?, si lo malo se hizo costumbre, quiere decir
que podemos volver costumbre unas fiestas sanas y que realcen el real
significado de las mismas. Yo apoyo ese decreto, sólo espero que se pueda hacer
cumplir. Quisiera estar en Cartagena para ver qué tanto hace cumplir el decreto
la fuerza pública, que por cierto, durante las fiestas siempre se hacen los de
la vista gorda, aunque sin fiestas es lo mismo.
De
hecho, cuando me pasó el incidente de la espuma en los ojos en medio de una
carretera había policías cerca ¿y adivinen qué? Ni prestaron atención, el único
que medio hizo algo fue el conductor que le dijo imbécil al desadaptado que
casi me manda a un hospital el día de mi cumpleaños. Pero eso pasa en todos
lados, aquí en Buenos Aires los policías también viven hablando de sus vidas de
esquina en esquina, pero aquí no hay tanta inseguridad como en Cartagena. Contradiciéndome,
contaré que el primer robo que sufrí en mi vida fue aquí en la capital
Argentina.
¡Argentina!
No, Buenos Aires, de verdad noviembre no es lo mismo aquí. Aquí no escucho
champeta, aunque no me guste, aquí no se escucha porro, cumbia, bueno sí cumbia
pero otra clase de cumbia, aquí no se escucha un “suena, suena buscapié”…esto
es triste, muy triste. ¿Cómo puede un cartagenero no extrañar ese caos
novembrino? Quizá la razón por la que a mí me hace tanta falta es porque mi
cumpleaños es el mismo día de la independencia de mi Cartagena de Indias y
todas esas cosas que odio de las fiestas, al mismo tiempo se hicieron parte de
mi felicidad. Siempre he dicho que la vida es una contradicción, y aún lo sigo
diciendo, lo que tiene uno, le falta al otro, lo que no te gusta, le gusta a
otro, ¡qué cosas! Y a mí, me hace falta eso que tanto me molesta, es que quizá
no me molesta tanto como yo misma lo creo. ¡Cartagena, como te extraño! Regreso
pronto a ti, aunque por corto tiempo, pero seguiré regresando, regresando a
todo lo que odio de ti, porque allí está todo lo que más amo, mi familia, mis
amigos, mis recuerdos…Regresaré siempre para hacer de ti un lugar que odie
menos y que ame más.
martes, 29 de octubre de 2013
Ocean Heaven
(Ver película) Ocean Heaven
Este film, rodado en China, en idioma chino, nos demuestra que historias como la del amor de un padre por un hijo es la misma en todo el mundo y sin duda nos despierta interés por conocer más de la industria fílmica de países lejanos.
Personalmente, fue como ver a mi propio padre hacer lo imposible por mi bienestar, un amor de paciencia eterna e incondicional. En el film, hay amistad comprensión, amor, angustia, perseverancia, dolor, incomprensión, pero lo que más llama mi atención es que aunque es una historia muy dolorosa se ensaña en mostrar que la felicidad vive incluso en el dolor.
Año: 2010
País: China
Director: Xiao Lu Xue
Duración: 95 m.
Género: Drama
Protagonistas: Jet Li (SAM), Wen Zhang (DAFU).
La muestra de Cine Chino realizada en la UCA, fue una ventana a una cultura desconocida para la mayoría de los asistentes. Personalmente, estaba allí con gran expectativa y con muchísimos prejuicios. No sabía que esperar de la industria fílmica china, la desconocía totalmente, salvo las películas de acción a las que todos estamos acostumbrados.
Pasados los primeros cinco minutos de “Ocean Heaven”, ya sabía qué esa película me volvería un torrente de lágrimas que conseguí controlar un poco. Observar como un padre soltero con una enfermedad terminal, enseña durante sus últimos días de vida a su hijo autista a ser autosuficiente, es una historia hermosa y a la vez bastante triste.
La historia se nos presenta alternando perfectamente escenas con toques delicados de humor y drama. El guion nos sumerge perfectamente en la íntima relación que hay entre Sam, el padre y Dafu, su hijo, a través de situaciones cotidianas. Ya en la primera escena, el film nos sitúa en el grado de desesperanza y angustia de Sam, que desea morir junto a su hijo en el mar.
La historia se desarrolla en un ambiente cálido y sencillo. El hogar está ubicado en una zona humilde, la casa es pequeña pero acogedora. Los colores se pasean entre los cálidos y fríos, así como la historia muestra el poder del amor incondicional de un padre y el triste desenlace que sabemos llegará. La propuesta visual de la película es humilde, incluso en la composición de los planos, lo que no implica que no hayan sido bien pensados, es un código que se maneja a lo largo del film. Los movimientos de cámaras utilizados en las escenas nos sumergen en los sentimientos de los personajes, muy bien interpretados por los actores. Fue un tratamiento estético acorde a los sentimientos que quiso despertar la directora Xiao Lu Xue, en el interior de cada espectador.
La banda sonora del film exalta las emociones en los momentos más críticos del relato, acompaña muy bien la escasez de diálogos pesados. Este uno de los elementos, a mí parecer, más destacables de la producción.
Este film, rodado en China, en idioma chino, nos demuestra que historias como la del amor de un padre por un hijo es la misma en todo el mundo y sin duda nos despierta interés por conocer más de la industria fílmica de países lejanos.
Personalmente, fue como ver a mi propio padre hacer lo imposible por mi bienestar, un amor de paciencia eterna e incondicional. En el film, hay amistad comprensión, amor, angustia, perseverancia, dolor, incomprensión, pero lo que más llama mi atención es que aunque es una historia muy dolorosa se ensaña en mostrar que la felicidad vive incluso en el dolor.
Yolanda Ortiz Fonseca
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